(Este es un largo prólogo para una gacetilla breve. Pero pensamos que es necesario para que se entienda la importancia de este paso fuera de la comunidad nuclear):

Para sentarse en la mesa del Grupo de Viena hay que ser un constructor nuclear creíble, con obras terminadas o en ejecución.
Argentina volvió a ese ruedo, del que supo estar ausente un tiempo: NA-SA hoy sesiona en Viena con China National Nuclear Corporation, Électricité de France, Eletronuclear, NAC Kazatomprom JSC, Mitsubishi Heavy Industries, NuScale Power, ROSATOM, SNC Lavalin Power Group, Teollisuuden Voima Oyj, Urenco y Westinghouse Electric Company.

Argentina fue uno de los países fundadores del llamado «Grupo de Viena». Éste agrupa a empresas gigantescas empresas nacionales y privadas con mucho más obra nuclear que el nuestro. Dejó de ser de ese club durante los distintos períodos de gobierno en que se paralizó casi toda actividad argentina en ese sentido. Suman 27 años.

Pero en 2021 Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) retomó a pedido de CNEA:

* la construcción de obra civil del prototipo de la central nuclear compacta CAREM 25 de 32 MWe,
* está en las preliminares contractuales de la obra de una central nuclear Hualong-1 de 1050 MW diseñada por la CNNC en vecindad del CAREM,
* empieza la planificación de reparaciones, cambios y rediseños para darle a Atucha I al menos 20 años de vida útil adicionales,
* larga la planificación financiera para fabricar algunos componentes de su siguiente planta de potencia, una máquina tipo CANDÚ de 700 MW parecida a Embalse, en Córdoba.

Esta máquina usará uranio natural como combustible, como todas nuestras centrales a excepción de la Hualong-1 y el CAREM. Pese a que no tiene recipiente de presión sino tubos de presión dentro de una calandria, como Embalse, será algo más potente y moderna que la máquina cordobesa, de diseño totalmente propio y se ubicará en algún otro enclave geográfico todavía a decidir.

En suma, pese a ser una empresa pequeña en comparación con Rosatom, Électricité de France o la China National Nuclear Corporation, NA-SA es lo suficientemente ambiciosa como para manejar una obra heredada, empezar una segunda y planificar una tercera, pero además estar preparándose para relanzar la primera central nuclear de Argentina y de Sudamérica. Todas esas máquinas tienen diseños y combustibles distintos.

Nuevamente, NA-SA empieza a recargar de trabajo de licenciamiento a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Ya no es un simple «operador bobo», como se dice en la jerga. Vuelve a ser un diseñador, constructor y operador.

Lo que le da credibilidad a los planes de NA-SA está algunos centenares de metros del CAREM y funcionando a potencia casi completa (90%): la monumental Atucha II, obra que contra el pronóstico de muchos logró completar en 2014, tras décadas de abandono por 10 sucesivos gobiernos. A fin de año, llega al 100%.

A 693,3 km. de distancia, ya reconstruida a nuevo y mejorada por NA-SA, además de relicenciada por la ARN para 30 años más de operación, está Embalse, hoy al 100% de capacidad. Embalse es la unidad de potencia de mayor disponibilidad (91%) de todo el Sistema Argentino de Interconexión. No por nada NA-SA quiere otra más de éstas, pero en esta ocasión, argentina.

Por todo ello, el argentino Rafael Grossi, director actual del Organismo Internacional de Energía Atómica, vuelve a darle un asiento a NA-SA en una mesa con únicamente 13 integrantes. Allí no se sienta cualquiera.

A continuación, la comunicación oficial de NA-SA:

*Nucleoeléctrica participó de la reunión inaugural del Grupo de Viena*
Nucleoeléctrica Argentina participó junto a los máximos representantes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y más de una docena de empresas líderes en la industria nuclear, de la reunión inaugural del Grupo de Viena que se celebró este miércoles 22 de septiembre en la capital austríaca.

El Grupo de Viena es una iniciativa del Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, que incluye a ejecutivos y presidentes de 13 destacadas empresas, entre las que se encuentra Nucleoeléctrica. Su meta primordial es maximizar el uso de la energía nuclear para combatir el cambio climático, tratar enfermedades y prevenir el hambre, entre otros beneficios de esta tecnología, a la vez que proporcionará una plataforma para debates sobre desarrollos e innovaciones en la materia, entre la agencia y la industria nuclear.

Nucleoeléctrica es miembro fundador del Grupo de Viena junto al OIEA y las siguientes empresas: China National Nuclear Corporation, Électricité de France, Eletronuclear, NAC Kazatomprom JSC, Mitsubishi Heavy Industries, NuScale Power, ROSATOM, SNC Lavalin Power Group, Teollisuuden Voima Oyj, Urenco y Westinghouse Electric Company.